MAYO 2007
Hoy ha sido un gran día. Tras tres años y pico de "retiro espiritual forzado", el Renault 12TL ha dado un salto cualitativo en su andadura hacia una vida mejor, pasando de la intemperie a ocupar una cómoda plaza de aparcamiento, lejos del sol, la lluvia y demás. Os cuento:
En el año 2003 mi padre decidió darle el relevo al R12 y, tras no pocos titubeos, decidí quedarme con él. Yo estaba estudiando la carrera y no estaba el asunto económico como para mantener el coche y proporcionarle el debido resguardo, así que tuve que tomar una decisión, que si bien no era la ideal, digamos que era la menos mala. Dí al coche de baja temporal, y lo ubiqué en la terraza del concesionario donde trabaja mi padre. Las condiciones os las podéis imaginar: todos los fenómenos meteorológicos existententes por estas latitudes, amenazando al coche. Pero, lo dicho, de lo malo lo mejor. He aquí una foto que lo atestigua:
Para protegerlo de la mejor manera, recurrí a toda clase de métodos, cuyos protagonista principales han sido toldos y plásticos. Ya sé que más de uno me va a excomulgar, dado que los poderes transpiratorios de dichos elementos no son dignos de alabar, pero teniendo que elegir entre que el coche se moje y le de el sol "a cuchillo", pues mejor está tapadito. He de decir a mi favor, que durante el tiempo que ha estado en esas condiciones, he procurado proporcionarle los mejores cuidados que estaban a mi alcance, como ventilarlo periódicamente, colocar un dispositivo antihumedad, "fumigarlo", arrancarlo y moverlo... Al final, el resultado no ha sido tan malo, y puedo decir que el coche se encuentra en un estado similar al que tenía. Eso sí, el hecho de estar parado pasa factura en algunos aspectos, pero era algo previsible, pero un mal menor eclipsado totalmente con la satisfación de tenerlo a mi lado.
En definitiva, que hoy he realizado el traslado, sacando al arredoce de su ostracismo, y colocándolo en un lugar infinitamente mejor, que servirá como punto de partida de una nueva etapa, que espero que algún día culmine con su restauración, dentro de los medios disponibles, lo más rigurosa posible.
Unas fotillos:
En la grúa, a punto de emprender camino hacia su nueva casa:
Y esta es mi favorita. 25 años separan a esta imagen de la anterior:
(Mis padres, mi hermana, yo -en versión reducida- y el R12)
